Cuando alguien busca tu servicio con el móvil, lo primero que ve no es tu web: es el mapa con tres negocios — el «pack local» — y sus fichas. Esa ficha gratuita de Google decide más llamadas que cualquier otra pieza de tu presencia online, y aun así la mayoría se rellenó una vez en 2019 y no se ha vuelto a tocar. Vamos a arreglarlo campo a campo.
1. La categoría principal: el campo que más pesa
Google usa la categoría principal como el criterio número uno para decidir en qué búsquedas apareces. «Fontanero» y «Empresa de fontanería» no rinden igual; «Clínica dental» y «Dentista» tampoco. La regla: elige la categoría más específica que describa tu actividad principal, y mira qué categoría usan los tres que salen en el pack local de tu búsqueda más importante — esa es la referencia. Añade después categorías secundarias para el resto de servicios reales (sin inflar: cada categoría irrelevante diluye la principal).
2. Nombre, descripción y servicios
3. Fotos que parecen tuyas (porque lo son)
Las fotos de stock se detectan a un kilómetro y generan lo contrario de confianza. Lo que funciona: trabajos reales terminados, el equipo, el local, la furgoneta rotulada. Sube fotos nuevas cada mes — una ficha con fotos recientes transmite negocio vivo, a Google y al cliente. Si tu gremio lo permite, el antes/después es el formato rey.
4. Reseñas: pedirlas bien es la mitad
Las reseñas pesan en el ranking y deciden el clic. Las dos reglas cortas: pídela en el momento de máxima satisfacción (al terminar el trabajo, no por email tres semanas después) y responde todas, buenas y malas — la respuesta la lee el próximo cliente, no el que ya reseñó. El cómo montarlo de forma sistemática da para una guía entera que publicaremos pronto en este blog.
5. Los errores que vemos cada semana
- Ficha duplicada. Dos fichas del mismo negocio se reparten (y se hunden) las reseñas y la autoridad. Localiza y elimina o fusiona la vieja.
- Categoría genérica. «Empresa» o «Tienda» como categoría principal es tirar el campo más valioso.
- Dirección de coworking o piso sin señalizar. Google las filtra cada vez más. Si trabajas a domicilio, configura la ficha como negocio de zona de servicio, sin dirección visible.
- Dejarla morir. Una ficha sin actividad en un año pierde frente a competidores que la alimentan, aunque tu negocio sea mejor.
La ficha es la mitad de la ecuación del pack local; la otra mitad es que tu web confirme y amplíe lo que la ficha promete. Así es como lo trabajamos en nuestro servicio de SEO local — y si quieres ver cómo cambia según el gremio, mira por ejemplo lo que pide el sector en clínicas dentales o en fontanería.
Preguntas frecuentes
¿Con optimizar la ficha basta para salir en el mapa de Google?
Es la base, pero no el techo. La ficha compite junto a tu web, tus reseñas y tu presencia en otros sitios. Una ficha impecable con una web pobre suele quedarse a las puertas del pack local, sobre todo en ciudades con competencia.
¿Cada cuánto hay que tocar la ficha?
Revisión mensual: fotos nuevas de trabajos reales, responder todas las reseñas y publicaciones si las usas. Y revisión inmediata cuando cambie cualquier dato — un horario desactualizado en festivos es de lo que más clientes quema.
Mi competencia mete la ciudad y el gremio en el nombre y sale arriba. ¿Lo hago yo también?
Es contrario a las normas de Google y denunciable — y de hecho se puede denunciar con la herramienta de sugerir cambios. A corto plazo a veces funciona, hasta que llega la suspensión de la ficha con todas sus reseñas dentro. No merece el riesgo.